
Hace más de un siglo que Thomas Edison obtuvo la patente de un dispositivo que haría para el ojo lo que el fonógrafo hacía para el oído. Él lo llamó: Quinetoscopio (ó Kinetoscopio). Edison no sólo era uno de los primeros en grabar un video, fue también la primera persona en ser propietaria de los derechos de autor de una película.
Por las patentes de Edison para las imágenes en movimiento (películas, videos), era financieramente imposible el poder crear películas en la Costa Este de Estado Unidos. Los estudios de cine decidieron irse a la Costa Oeste, y se trasladaron












